( La solidaridad se apoya en la tecnología. )

 

Te regalo mis libros y mis discos...

Han inventado algo que revoluciona la (¿industria?) discográfica y editorial: los programas para compartir. Se los llama "p2p" (peer to peer, o "persona a persona"). ¿De qué se trata? De dar permiso a cualquier persona para que entre a distancia a tu propia computadora y se copie los archivos que previamente le hayas "compartido".

Debo reconocer que esto existe hace años, pero siempre tuve miedo a los virus, hackers, etc. Es decir, tenía más miedo a perder mi información que a ganar algo nuevo. Pero un día lo pensé: ¿qué tenía para perder? En el peor de los casos, formatear el disco y empezar de nuevo. Y me decidí a usar el e-mule (la mula electrónica). Bendigo el día en que lo hice... Pude conseguir en menos de un mes varios gigabytes (cientos) de libros digitales, CDs de música completos, e incluso la discografía completa de muchos músicos, películas y cursos.

La industria dice que es ilegal compartir este material, pero los propios autores están rebelándose contra la industria intermediaria que se queda con el 80% de las ganancias, por solo campañas de difusión y marketing, distribución, y otras yerbas...

Un buen ejemplo de ello es Rubén Blades. Decidió poner en su web www.rubenblades.com su último disco para que lo copie quien quiera libremente. El mismo lo explica:

"Envíennos después lo que consideren justo por el trabajo, a las direcciones indicadas. Este experimento decidirá si en el futuro podremos prescindir de intermediarios y ofrecer nuestro trabajo a un costo menor, conservando para el artista los beneficios directos de su labor. Gracias! Rubén".

Es inevitable que todo lo que pueda escucharse, puede copiarse. Todo lo que puede leerse, puede copiarse. Si los músicos y escritores pudieran vivir de su fama, cobrando por recitales, conferencias, asesoramientos, capacitaciones, no necesitarían "vender" su obra: ella sería su mejor propaganda...

En ese concepto, por supuesto, pierde dinero la industria discográfica y la editorial. Y bienvenido sea... menos intermediarios, menor precio para nosotros. Pero... ¿pierden? ¿O el que se baja estos archivos de todos modos no iba a comprarles nada? ¿Y el que les iba a comprar, les seguirá comprando de todos modos?... Algo de eso hay.

El software p2p solo permite dar, y tomar lo que otro me da. Nadie "roba", solo se reciben regalos de alguien que comparte voluntariamente. Técnicamente, es imposible que este sistema se detenga. Gracias a Dios! Es la expresión de que cuando se busca el beneficio del todo, también la parte se beneficia. Cuantas más personas posean la música que me gusta, tanto más fácil se asegura la supervivencia eterna de esa producción artística...

Lamentablemente, solo es factible de usar con conexiones de banda ancha. Pero ya llegará el día en que banda ancha sea lo común (5 a 10 años, o sea, "nada" en la historia humana).

Por ahora, recomiéndenlo y úsenlo!